Novedades > Tishá BeAv en Asunción


Por Masorti AmLat

En Asunción nos reunimos Erev Tishá Beav, para recordar no tan solo la destrucción de los Templos de Yerushalaim, así como tantas otras desgracias contra el pueblo judío a lo largo de los siglos, que nuestra tradición las candelarizó en esta fecha. Sino por sobre todo recordar a las personas que murieron y padecieron tanta destrucción y tanta barbarie. Nos encontramos para rezar arvit y entramos a un beit kneset en penunbras, "desnudo" sin ninguna de las decoraciones habituales, leímos meguilat Eijá, así como generaciones la han leído sentados en el piso, descalzos, a la luz de una vela, como nos enseñaron aquellos que nos precedieron, marcando el duelo por Yerushlaim. Y nos tomamos un tiempo para reflexionar por lo que pasó en esa fecha y por lo que nos es significativo del 9 de Av en nuestros días. Al mirar a las personas que estabamos en la tefilá, casi todos compartíamos algo en común, todos nacimos con Medinat Israel y una gran mayoría pasaron las mayor cantidad de años de vida con Yerushaim unificada. De allí la reflexión en dicha noche, que giro en un pasaje Talmúdico que habla sobre aquellas personas que acostumbraron a no comer carne en memoria de la destrucción y debido a que ya no se podían hacer más sacrificios, donde un rabino siguiendo la lógica de estas personas de manera irónica lleva al extremo de que nisiquiera pan y agua se podría comer. dejándonos como mensaje que debemos poner límites al duelo por Yerushalaim y sus Templos y poner nuestros ojos apuntando hacia el futuro con una mirada positiva, pensando en la construcción y no vivir nuestras vidas tan solo ligadas a lo destruído. Y pidiéndole a Di-s, así como finaliza la meguila de Eijá que nos brinde la capacidad de renovarnos, así como lo hicieron nuestros antepasados años atrás.

Rabino Julián Vainstein