Novedades > Madrijim de Bet-El viajan a un majane de Chile


Por Masorti AmLat

En el mes de enero, los madrijim Hellen Kreinter y David Kriesberg, de la tnua Bet-El de Bogotá, viajaron a Santiago con el apoyo de Masorti AmLat para participar del majane de Tikva y capacitarse en metodológías de desarrollo de la tnua.
Compartimos a continuación sus escritos luego de la experiencia:

Quisiera agradecerles la oportunidad que nos dieron a David a mí de compartir con ustedes grandes momentos en el majané de Tikvá. La pasamos muy bien y sobre todo aprendimos mucho de cómo organizaron el majané para que tuviera tanto éxito. Nos sentimos parte de ustedes por la acogida tan especial que nos dieron involucrándonos en todas las actividades.
Llegamos al majané y encontramos muchas similitudes con nuestra tnuá por lo que fue muy interesante ver cómo ha crecido la suya para tenerla como ejemplo sobre todo en el tema de la identidad.
Las canciones siguieron sonando y llegaron hasta Bogotá y la hamaca de David si se quedó allá. El lago y las montañas formaban parte del paisaje que a diario disfrutábamos junto a la naturaleza y las vivencias judías que nos rodeaban. El momento más emotivo fue la graduación de curso, donde vinieron papás y hasta hubo lágrimas de felicidad.
De nuevo muchas gracias, fue una experiencia inolvidable. Esperamos poder seguir en contacto y queremos también que vengan a nuestro majané y compartan más vivencias con nosotros, los colombianos.
Hellen Kreinter

A comienzos del mes de enero tuvimos la oportunidad de viajar a Chile para aprender del movimiento juvenil de allá: Tikva (esperanza). En el majane nos vimos envueltos en varias aventuras, y aprendizajes. Comenzando por tratar de entender el léxico chileno, el cual poseía muchos modismos desconocidos y palabras nuevas. Al llegar fuimos acogidos de inmediato por la hospitalidad de los madrijim y la curiosidad de los janijim por aprender de nuestras costumbres y actividades. En el majane se nos asigno la misión de hacer les tajanot (actividades recreativas) a los grupos, tomando 2 por día y jugando al "estilo colombiano" como le dijeron los jóvenes. También tuvimos la oportunidad de estar presentes en actividades por kvutza en las cuales participábamos como janijim, y de esta manera aprender muchos juegos nuevos. En uno de los días tuvimos la oportunidad de encargarnos de una kvutza por todo el día, como si fuéramos sus madrijim. Terminamos siendo amigos tanto de los janijim como de los madrijim.
En este viaje se aprovechó para aprender de los madrijim y de todas las actividades. Se vio nuevas formas de entretenimiento y motivaciones para abarcar a los jóvenes, y a los padres también para que se involucraran en el movimiento. Compartimos ideas nuevas, tales como melodías para el rezo que fueron "todo un hit".
Este viaje fue una gran oportunidad para nosotros, ya que aprendimos mucho y obtuvimos muchas ideas las cuales esperamos utilizar para nuestro movimiento, Bet-El.
Agradecemos a todos los que ayudaron para hacer posible este viaje.
David Kriesberg