Novedades > Slijot con el Seminarista Sebastián Grimberg


Por FEDECC


En numerosas ocasiones a lo largo del año, los judíos de todo el mundo y de todos los tiempos recibimos un impulso especial para trascender espiritualmente. Los Aseret Iemei Teshuvá representan la bisagra fundamental en la búsqueda del alma con lo más grande de sí misma, y son la clave de ésta búsqueda. Pero enseña nuestra tradición que no se llega a ellos sin el correspondiente Jeshbón Hanefesh, el balance íntimo que cada uno es alentado a realizar durante el mes previo a Rosh Hashaná – Jodesh Elul – y más específicamente desde el comienzo de las oportunas oraciones de Slijot. En el mundo sefaradí dichas plegarias son recitadas durante todo el mes, mientras que los ashkenazim comenzamos a intercalarlas diariamente desde la salida del Shabat anterior a Rosh Hashaná. Tal como nos hemos organizado para Shavuot y para Tishá Beav, seis comunidades volvimos a unirnos para llegar más alto en sus plegarias de Slijot. Esta vez, la cita fue el sábado 8 de septiembre por la noche en la Comunidad El Jai – Bialik Devoto, donde las comunidades Or Israel, Dor Jadash, Or Jadash, Hertzlía y Bet Am Medinat Israel se han congregado en torno a una bimá a media luz, para así vibrar de cara a los días de teshuvá. Luego de una apertura y reflexión a cargo del seminarista y anfitrión Sebastián Grimberg, los jazanim Gustavo Geier y Daniel Cazes han tenido a su cargo el desarrollo de la tefilá de Arvit de Motzaei Shabat. El Salmo 27, que se intercala todos los días entre el comienzo de Elul y Shminí Hatzeret estuvo a cargo del rabino Rubén Saferstein, que a su vez ha explicado detalladamente su contenido y razón de su lectura en base a la responsa del rabino David Golinkin. Posteriormente el rabino Marcelo Bater dirigió sus palabras a las casi ochenta personas allí congregadas, para dar lugar luego a la havdalá en manos del rabino Fabián Zaidemberg, escoltado por algunos de los niños presentes esa noche.La noche seguía su curso, el servicio de Slijot se acercaba, pero antes el seminarista Gabriel Pristzker nos regaló una historia midráshica para encender nuestros corazones en la relación milenaria entre Dios y el pueblo de Israel. Como broche de oro, acompañadas por Sebastián Grimberg – quien cerró las oraciones y reconoció el esfuerzo de todas las comunidades por acercar un mensaje vivo y vigente a nuestro kahal, las jazaniot Yanina Grinberg y Natalia Arazi tuvieron a su cargo la solemne oración de Slijot en un clima de recogimiento espiritual.El kidush no podía faltar para cerrar un año dedicado al crecimiento personal y comunitario. Pronunciando las bendiciones de los diferentes alimentos, los seminaristas Hernán Kleiner, Diego Vovchuk y Gustavo Kelmeszes abrieron el camino para que podamos reconocer el milagro que esa noche todos vivimos. Y con él estamos seguros de que se abrieron también las puertas del cielo para recibir un 5773 colmado de significado y reflexión.